dilluns, 19 de gener de 2015

La conversión de Pablo

La conversión de Pablo

Pablo no conoció a Jesús personalmente, algo que repite en varias cartas : Gal 1, 11- 16; 1 Cor 9, 1; 15, 8; 2 Cor 4, 6, sinó que Dios reveló a su Hijo en él para que predicase a los gentiles (Ga 1,16) Este hecho dificultó bastante a Pablo conocer a Jesús porque él siguió creyendo en el Dios con el que había crecido y en el que había sido educado, por eso cuando habla de Dios, se refiere al Dios de Abraham y a las promesas hechas a éste. (Rom 4,2-20 y Ga 3,16-21) y es desde éste Dios desde el que piensa haber conocido a Jesús: “cuando Aquél que me separó desde el seno de mi madre y me llamó por su gracia, tuvo a bien revelar en mí a su Hijo, para que le anunciase entre los gentiles...” (Gal 1, 15-16).
Por tanto, en la teología Paulina el punto de inicio cristiano no es Jesús, sino el Señor ensalzado por el Dios de la tradición de Israel. No conocemos a Dios desde Jesús, sino que conocemos a Jesús desde Dios. Por tanto, no es Jesús el que nos explica a Dios, sino que es Dios el que nos explica quién es Jesús. Por esta razón apenas hay referencias al Jesús vivo en sus cartas, sino que se centra en el hecho salvador de su muerte y resurrección. A pesar de esto, la teología de Pablo es Cristo céntrica, haciendo hincapié en la justificación por medio de la fe en Cristo.
Pablo es un personaje con una personalidad compleja, diversa y fuerte. Muy arraigado a sus costumbres y defensor extremista de las leyes judías que él considera como las únicas validas, hasta el momento en que camino de Damasco se le aparece Jesús y eso cambia por completo su visión teológica del cristianismo. Creo que a una personalidad como la de Pablo, solo podía cambiarla Dios con un hecho tan importante como la aparición de Jesús y el hecho de la ceguera, quizás a modo de “escarmiento” o como demostración de confianza para demostrarle que debía y podía confiar en Él y en los cristianos.
Según la lectura que he hecho de la carta a los Gálatas, Pablo entiende su conversión como lo mas grande que le ha podido ocurrir en su vida y se arrepiente de su actitud anterior de la que se da cuenta ahora que era equivoca (Ga 1,13) o cuanto menos, incorrecta.
Sabe que Dios le ha apartado ya desde antes de nacer para el camino que ahora se le ha abierto



Fuentes: San Pablo y los problemas de la cristología. José María Castillo. Teólogo y escritor. Profesor emérito de la Facultad de Teología. Granada.

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